¿Pues no que todos somos hijos de Dios?
El sábado por la mañana estaba yo lavando ropa en la parte trasera de mi casa, cuando de pronto escuché un tintineo dentro de la casa. ¡Tin, tin... tin, tin, tin, tin! De la sala no venía ningún sonido, así que me aproximé hacia la ventana y levanté la cortina. -Ya ves que si hay gente? - le dijo una señora de lentes y cabello blanco a su compañera de falda gris con paraguas en mano. No estaba lloviendo, pero el poquito sol que hubo les pegaba directamente por ahí de las dos de la tarde. -¡Le traigo un mensaje escrito!- gritó la del paraguas. -¿Ah sí? de quién? -¡De Dios! ... Las señoras no traían más que folletos que desde niño he visto deslizar por debajo de mi puerta: "Atalaya". Salí entonces a su encuentro y la letanía comenzó de inmediato. Me preguntaron si sabía el nombre de Dios. Nuestro primer choque se dio cuando le dije que dependía de qué religión se refifiera. "De la única, la cristiana". "Bueno, tanto como la única, no es", le respondí. "La verdadera", dijo para continuar hablando de nombres de apóstoles seguidos por números. Una cosa llevó a la otra y en menos de dos minutos la señora ya me había dicho cuánto le tocaba sufrir a los humanos y lo cerca que se encuentra el fin del mundo. -Yo creo que a cada quien se le acaba su mundo... -No joven, todos los hijos de Dios serán juzgados y la tierra será convertida en un lugar de paz. Sólo las personas devotas podrán ganarse el cielo. Ahí entonces me surgió la duda que traigo en la cabeza desde que estuve en el catecismo... -Entonces, digamos que fuera uno de sus pastores o como se llamen y que fuera muy pero muy devoto y que abusara de niños pero luego pidiera perdón... ¿Me iría al cielo? -No, te irías al infierno. -¿Y si fuera un hombre muy pobre y tuviera que robar para mantener a mis niños? -Te irías al infierno de todas formas. -Entonces cómo me podría ir al cielo? -Siguiendo al pie de la letra la ley de Dios. La gente que tu dices siguen siendo hijos de Dios pero han desviado su camino. Justo como las prostitutas, los homosexuales, los asesinos... -Ellos tres están en el mismo nivel? -Todos los pecadores están en el mismo nivel. -O sea que da igual amar a una persona del mismo sexo que asesinar a alguien más? -No, pero lo que tú dices no podría llamarse amor... -¿Alguna vez le ha gustado a usted una mujer? -No... a mí... -¿Está cien por ciento segura de que nadie en su familia se prostituye? no sólo sexualmente, pero ¿que acepte sobornos o cosas por el estilo? -Bueno no puedo decir que no... Lo que quiero decir es que ellos dejan de ser parte de la familia de Dios... -Entonces, si ya no son hijos de Dios ya no serán juzgados? -Todos seremos juzgados... -Ahora sí ya me confundió... -Mira mejor te dejo estos panfletos para que reflexiones sobre la vida después de la muerte... Entonces ambas se marcharon sin más. Yo me crié en familia Católica, sin embargo no estoy muy convencido de algunas cosas. El fanatismo nos divide como seres humanos cuando nos apasionamos con nuestras opiniones ante la perspectiva de un futuro impredecible. ¿Cómo saber si todo lo que nos han dicho es cierto? ¿Cómo dudar de ello? Estoy seguro de que un ser supremo (o seres ) allá arriba nos observa... simplemente considero que hemos desviado mucho el verdadero significado de ser hijos de Dios. ¿Ustedes qué opinan?
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44 comentarios de "¿Pues no que todos somos hijos de Dios?"
Juan Hernández escribió: perfil
09/jun/2009 Me parece que en custión de religión el mundo jamás se va a poner de acuerdom, lo mejor es tratar de ser mejores personas respetando las creencias, costumbres y actividades de los demás.
Vladimir escribió: perfil
09/jun/2009 k weno k pusistes a la vieja esa en su lugar. Todos somos hijos de Dios digan lo que digan.
Saul escribió:
09/jun/2009 No creo que ellas te hayan hablado sobre el cielo y el infierno, si dices que llevaban unos folletos de La Atalaya entonces se trataba de Tesigos de Jehová, ellos niegan la existencia de un infierno a donde van los malos (explican que el infierno (que significa "abajo") es la sepultura comun de toda la humanidad), asimismo su doctrina enseña que unos pocos escogidos iran al cielo, mientras el resto de la gente buena (osea los de su religion) viviran para siempre en un paraiso en la tierra cuando Dios haya destruido a todos los malos... por eso no creo que estas mujeres te hayan dicho algo semejante ya que es requisito indispensable para andar predicando en las casas el conocer al pie de la letra las doctrinas fundamentales de su organización. Ah, aclaro que yo no pertenezco a la mencionada Religión, pero la conozco suficiente para haberme atrevido a opinar sobre tu tema, aparte de que no tenia otra cosa mejor que hacer... jaja... saludos...!!!
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Como dice bien Juan Hernández: en cuestión de religión ponerse de acuerdo es complicado, porque el fundamentalismo sigue existiendo y no es exclusivo de una religión, sino que en cualquiera de ellas te encuentras personas así, igual que hay personas ejemplares; pero incluso hay fanatismos que van más allá de la religión y se manifiestan en cualquier aspecto de la vida.
Todavía se postula que si no profesas cierta religión no te salvarás, pero hubo mentes notables como la de Ignacio de Antioquía que hablaba del "Logos spermaticoi", "las semillas de Dios", y afirmaba que el Dueño de la Viña podía regar sus semillas donde Él quisiera; Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, junto con Karl Rahner, hablaba de los santos no cristianos, aquellos que sin profesar el cristianismo eran personas ejemplares, dignas de ser reconocidas por sus virtudes humanas y hasta religiosas, aunque ellas ni lo supieran.
Buenas personas hay en todos lados, igual que personas que no lo son tanto. Algunos le llaman relativismo, pero yo, en lo personal, creo que Dios siempre se valdrá de todo aquello a su alcance para llamarnos al bien, y un elemento entre todos ellos es la religión, pero incluso quien no practica religión alguna está llamada a la felicidad, tanto como el más devoto.
Sólo un requisito: la coherencia con el valor que tengas de tu persona.
Buen tema. Saludos.
Luis Flores escribió:
09/jun/2009 Estimado Emmanuel Félix:
Me llama poderosamente la atención que tengas esa inquietud siendo muy joven, y yo te aconsejo que leas en la Biblia lo que dice respecto a si todos somos hijos de Dios, en en el Evangelio de San Juan capitulo 1 versiculo 12 que a la letra dice:
" Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios"
se refiere a quienes recibieron a Jesucristo (El Hijo unigénito de Dios), como Señor y Salvador de nuestras vidas, a esos, Dios los reconoce como sus hijos, solamente a esos, quienes le han abierto su corazón al Salvador, a quienes han tomado el reto de vivir conforme a la voluntad de Dios, alejados del mal, apartados para Dios. esos son hijos de Dios, no los que viven conforme a su criterio, a su vana sabiduría, a sus antojo, haciendo de su vida un papalote, aquellos que creen que su vida les "pertenece" por tanto hacen con ella los que les plazca.
Te invito a que te llenes de la VERDAD leyendo la biblia, y te digo que Jesucristo no es ninguna religión, de hecho, El, odia la religiosidad, los aborrece y lo pudes leer en en el evangelio de San Mateo Capitulo 23 versiculo 27 donde les dice a los religiosos "hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados,que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia"
te das cuenta !!! Cristo detesta la religión, la religiosidad .
Cristo nos ama, y quiere que nos acerquemos a El, y que vivamos una vida en Santidad (es decir, alejados del mal), que no seamos religiosos, donde todo se hace por "cumplir", Cristo quiere tu corazón, tu vida para que seas llamado hijo de Dios y de esta manera tengas vida eterna, y vida en abundancia.
Lee la Biblia, y empezarás a conocer la VERDAD, yo sé que en tu religión no te invitan a que la leas porque no les conviene. no te conformes con lo que te dicen en "misa", acercate a la VERDAD que es Jesucristo, Señor y Salvador de la humanidad.
Dios te bendiga y te llene de su luz y de su verdad.
José J. Ruiz escribió:
09/jun/2009 Solo para decirte que lo que es una verdad es que todos somos creación de Dios pero solo los le reciben y creen en su nombre esos son llamados hijos de Dios.
Y algo mas Dios no Es Religión y lo unico que tienes que hacer es relacionarte con El .
Dios te Bendice lee La Escritura y ella te enseñara la verdad.
Emmanuel Félix Lesprón escribió:
09/jun/2009 Gracias Lorenzo, Luis Flores y José J. Ruiz. Concuerdo con los tres... qué amables de leer el blog.
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 A mi amigo Luis Flores:
Una felicitación y un saludo con todo respeto. Tienes razón en lo que comentas y en lo que conoces: para ser hijo hay que comportarse como hijo. Tenemos ejemplos lamentables de ello: hijos de gente pública que por serlo se comportan con ínfulas insufribles porque son hijos de fulano o de zutana, aunque también hay ejemplos notables en sentido contrario. Vale, por ello, mi felicitación para ti. Sólo quiero decirte, difiero contigo en dos detallitos y te los quiero exponer con todo respeto.
En primer lugar, Jesús no aborreció a los religiosos; Jesús reprochó la hipocresía de los fariseos, los “sepulcros blanqueados”. A los fariseos les gustaban pasar por “buenos” y que públicamente se les reconociera: daban limosna y cuando lo hacían había trompeteros que tocaban para que todo mundo se enterara; ponían cara de sufrimiento para que todos se enteraran que estaban haciendo ayuno y penitencia; exigían a los demás el cumplimiento de la Ley y ellos se perdonaban a sí mismos sus “pequeños deslices”. Jesús les recriminó: “cargan a los demás con un yugo muy pesado”. Eso fue lo que Jesús condenó: la hipocresía de los fariseos. Jesús fue un judío devoto y practicante, es decir, religioso. Cuando proclamó su misión (“he venido a dar la libertad a los cautivos”) lo hizo en la sinagoga, a la que asistía cada sábado, y ahí leía la Ley y los Profetas (Pentateuco atribuido a Moisés y los Libros Proféticos); de no haber sido un judío devoto no lo hubiera “devorado el celo” por la casa de su Padre; cuando se acerca el joven rico y le pregunta qué debe hacer para ser bueno, Jesús le recuerda el cumplimiento de los mandamientos, entre ellos el primero: “ama al Señor, tu Dios, con toda tu mente, con todo tu corazón…” y ese amor implicaba el cumplimento de la religión, como cualquier judío devoto. Jesús mismo recomienda: “hagan lo que ellos dicen –los fariseos-, pero no lo que ellos hacen”. Por eso afirmo: Jesús no aborreció a los religiosos, sino que dirigió las palabras más duras del Evangelio a los fariseos debido a su hipocresía. La religión, tenemos que recordarlo, es sólo el medio, no el fin.
En segundo lugar, tengo que decir: mis hijos me enseñaron el más profundo sentido del amor: la incondicionalidad. Mis hijos son cuatro y a veces son “buenos” y a veces son “malos”; a veces uno es más “bueno” que los otros y a veces uno es más “malo” que los otros”… pero yo los amo igual a los cuatro, a los “buenos” y a los “malos”. Pero, incluso, tengo que agregar: ese que “se porta mal” hace que me incline, que me acerque, más a él; ese que se equivoca me hace ponerle más atención: el más “malo” de mis hijos me arrebata de amor… incluso cuando es “malo”. No quiere esto decir que la maldad entraña un bien, sino sólo que mi corazón responde con amor a la “lejanía” del “hijo descarriado”. Pienso en el hijo pródigo y el Padre Amoroso, pienso en Zaqueo –publicano-, pienso al Mateo –recaudador de impuesto y por ello odiado por sus hermanos, los judíos-, pienso en Saulo de Tarso –perseguidor de cristianos y del mismo Jesús-, pienso en las prostitutas con las que comía Jesús y en los pecadores públicos repudiados por “los buenos”. El mismo Jesús preguntó: “¿quiénes necesitan al médico, los sanos o los enfermos?” La respuesta ya la conocemos. Por eso pienso en la incondicionalidad del amor de Dios, que se inclina aun sobre aquellos que no le conocen, sobre aquellos que hacen mal uso de su libertad… se inclinó sobre aquel que le perseguía. Al final, el Plan de Salvación es entre Dios y el hombre, y sólo entre ellos, y el amor misericordioso, en medio de ese plan, es la garantía de que tendremos un “abogado” incondicional… aunque otros no puedan llamarnos “hijos de Dios”, según la Ley. Al final, otra vez, Dios y el hombre tienen la palabra.
Saludos para ti y un reconocimiento por tu valentía para exponer tu fe y tu conocimiento de manera pública.
Buen día.
Y saludo también para ti Emmanuel, el tema es excelente. Felicitaciones.
Juan Carlos escribió:
09/jun/2009 Lorenzo, estoy de acuerdo en todo lo que dices, sin embargo no podemos ver las cosas de una forma gramatical, yo creo que el tema de la "religiosidad" es muy recurrente entre los cristianos, y debes haber ya tenido la oportunidad de conocer y entender que la religiosidad a la que hace referencia Jesus, es la busqueda interminable de formas de cumplir con la ley de Dios, de la forma en que debemos hablar, vestir, actuar, dirigir, etc. ... eso es religiosidad, porque para tener una excelente relación con Dios no necesitas de un lenguaje rico, ni de vestimenta especial, ni de poses complicadas, El lo que quiere de nosotros es nuestro Corazón, y El es el único que conoce lo que hay ahí, asi que cualquier cosa que hagamos con la intención de aparentar o mostrar a los demás que somos Cristianos es lo que se llama religiosidad. No olvidemos lo que la palabra dice: "... por sus frutos los conocereis ..." haciendo referencia a los frutos del Espiritu Santo, y noten que SON del Espiritu Santo, no de nuestro esfuerzo, asi que hablemos como hablemos, vistamos como vistamos o vayamos a donde vayamos, los frutos se manifestarán únicamente cuando nuestra relación con Dios sean correctos y de acuerdo a lo que el nos dice en su palabra.
En cuanto al ejemplo de los hijos, también tienes razón viendolo desde el punto de vista Padre, sin embargo, a la luz de la biblia definitivamente hay una serie de puntos muy claros que caracterizan a los que son llamados Hijos de Dios, de lo contrario la biblia diría que cualquiera aunque no lo quiera es Hijo de Dios, sin embargo pone la regla a cumplir para tener ese privilegio.
Que tengan un excelente dia.
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Mi amigo Juan Carlos...
Parece que no tengo nada que hacer, más que leer y leer en blogs... pero no es así.
Tienes toda la razón: en el sentido estricto de la palabra lo que dices es verdad y nada puedo objetar. Jesús lo declara cuando recuerda a los judíos "la dureza de su corazón". Tenemos que recordar que de los Diez Mandamientos originales los judíos derivaron, ¡más de 600 peceptos!, algunos de ellos verdaderamente misóginos y otros y algunos verdaderamente ridículos, como en sábado no ensartar una aguja, no caminar más de una legua, etc, etc... Por eso, Juan Carlos, tienes razón cuando Jesús reprocha ese tipo de "religiosidad" que más bien esclavizaba al hombre.
En cuanto a lo otro: así es, Jesús no dijo al joven rico "haz lo que te acomode", sino "cumple los mandamientos". No tengo nada que objetar; el propio Jesús lo dice: "no todo el que digar 'Señor, Señor' por eso se salvará"... Sólo que, como pecador público que soy, me voy por los vericuetos de la misericordia de Dios... que non contradice a la Justicia, claro que no.
Gracias Juan Carlos, tu comentario me enriquece.
Buen día.
(Ahora sí, ¡a trabajar!)
Emmanuel Félix Lesprón escribió: perfil
09/jun/2009 Je je je... ya no se peleen... mejor sigan dando consejo
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Emmanuel:
No estamos peleando. Lo que opinan Juan Carlos y Luis Flores es verdad; sólo hacemos, creo yo, algunas aportaciones y precisiones que enriquecen el tema, como lo hacen los demás; tal es el sentido del blog.
Diferentes puntos de vista generan ángulos variados que, cuando se actúa con honestidad, enriquecen a quien se deja y creo que Juan Carlos, Luis Flores y yo entendemos que ése es el propósito y no debatir para probar... ¿que? En esencia cada uno seguirá convencido de lo que ya cree, pero quizá con un nuevo matiz, entendido gracias al tema que planteaste.
Ya lo dije: va con todo respeto, porque al final, si Dios nos echa una manita (y nosotros nos dejamos ayudar), nos encontraremos, aunque hayamos llegado por distintas rutas.
Saludos.
RAZA escribió:
09/jun/2009 Dentro de las dudas que también tengo…
Y aquellos pueblos donde jamás han escuchado la palabra pero que viven en mejor armonía que nosotros monoteístas seguidores de un Dios (Jehová, Yavé, Alá) ¿También se irán al infierno o no serán parte de la gloria…
Los budistatas, seguidores de Confucio, y hasta los Maradorianos que vivan en total armonía van a marchar…
En lo personal soy católico, no sería mejor como dice F. Cabral en sus canciones: Gozos de culto cristiano, Gozos del culto Judío, si yo no les toco su culto porque me tocan el mío...y mejor respetarnos pues si yo creo en Dios no necesito que me vengan a traer su versión de él... y su jerga cuando uno está descanzando... que fastidio y...
Que dilema…
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Buenas noches RAZA:
Alguna vez tuve un maestro, filósofo se decía, y nos comentaba que si los católicos tenían su cielo católico, los mormones su cielo mormón, los islámicos su cielo... entonces él, que se apellidaba Acosta, tendría su cielo acostista.
La pregunta es: ¿entonces cuántos dioses existen? La respuesta: sólo uno, el mismo para todos, pero con un nombre distinto y desde las propias concepciones humanas. Entonces, según mi pobre opinión, todos los que sean hijos de Dios fieles (y desde esa perspectiva de ir al cielo) irán al cielo, llámenle como le llamen.
Hay que recordar que las ideas sobre Dios han evolucionado con el hombre y según el hombre, pero Dios no cambia, es fiel a sí mismo desde que Dios es Dios. Eso ha llevado a cometer errores que rayan en el genocidio, en el abuso, en la persecución de inocentes... y todo en el "nombre de Dios".
Sobre l'otro, tienes razón: a veces todavía ni siquiera vuelves a la vida luego de una noche de copas y ya están tocando a tu puerta para decirte que el mundo se va a acabar... ¡Mal plan!
Al final me quedo con una frase de Ghandi: creo en Cristo, pero no en los cristianos, que se pudiera ampliar a los musulmanes, a los testigos, a... lo cual implica el compromiso de la fidelidad, en el más amplio sentido, a la creencia que profesemos y hacer, como lo hacía Francisco de Asís, dar testimonio con la vida.
Juan Pablo II, en su libro "Cruzando el umbral de la esperanza", habla del tema de las otras religiones y sus líderes. Vale la pena asomarse.
Saludos.
Luis Flores escribió:
09/jun/2009 A LORENZO:
Primeramente acepto la observacion y la agradezco, referente a que Jesús odia a los religiosos, me refería a sus actitudes y a su modo de vivir que Dios reprueba, Dios ama al pecador pero aborrece el pecado.
En cuanto a la conclusión de tu comentario anterior, el de que llegamos a Dios por distintas rutas, contraviene a lo que dice la escritura en el Evangelio de Juan Cap. 14 Versiculo 6:
"Jesús le dijo:Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al padre , sino por mi"
Cristo es el único camino a Dios y punto, no hay más.
Porque eso que tu expones, equivale a como si DIos hubiese dicho: "creación mia, portense como quieran y hagan lo que quieran y nos vemos todos en el cielo"
y la muerte y crucificción de su hijo Jesucristo entonces no tuvo ningún propósito..? porque si es así, entonces ese evento en la cruz, fué el show y el espectáculo mas ridículo y bochornoso de la historia, no crees..?
Cristo murió (y al tercer dia resucitó) para darnos la salvación, pero a quien esté dispuesto a pagar el precio y esa es la condición. el amor de Dios está CONDICIONADO en Cristo, a quien rechaza a su Hijo, está condenado y no lo digo yo, lo dice la Biblia en Juan 3:18 "El que en El cree, no es condenado, pero el que no creé ya ha sido condenado porque no há creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios" y creer en el Hijo de DIos que es Jesucristo, implica vivir conforme a la voluntad de Dios, mas no a la nuestra, no conforme a las obras de la carne que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Galatas 5:19
y conste que todo esto está respaldado por la mismísima palabra de Dios, he aprendido a que todo lo que leo y escucho esté respaldado por la palabra de Dios, por la Doctrina de Cristo, NO por la Doctrina del hombre.
y un ultimo consejo: Rindanse a Cristo !!! les conviene.
Saludos !!
Luis FLores escribió:
09/jun/2009 solo una apreciación :
Al referirme a que el amor de Dios está condicionado en Cristo, quiero decir que el amor de Dios se demuestra primeramente en la Salvación, Bendiciones, Paz, Prosperidad y todos los frutos del Espiritu, para quienes han aceptado a su Hijo como Señor y Salvador.
Dios les Bendiga !!.
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Quiubo Luis Flores!
Gracias por la atención. Tienes razón en lo que dice la Escritura, lo dice tal cual lo escribes y en ello no tienes equivocación alguna...
Yo sólo pienso en quienes, por distintas razones, incluso de la existencia cotidiana, no conocen el mensaje o se alejaron de él por razones que sólo en su corazón esconden. Habrá muchos que no conozcan lo que bien tú has aprendido, ¿qué será de ellos si mueren sin conocer jamás la verdadera doctrina de Jesús?, ¿acaso por eso no serán amados del Padre, como bien dices acerca del pecado y del pecador?
Creo en dos elementos que se acompañan: la libertad del hombre y la Misericordia Divina. Con la libertad el hombre decide, opta por el camino que considera mejor, aunque a veces yerre en él; con la Misericordia Divina, el Padre Bueno asiste a quien se extravía: la Viña es del Señor y Él la trabaja a su manera, lo dice en la Escritura: "Yo soy Dios y no pienso como hombre", y en eso es tajante. ¿Con esto te contradigo? No, al contrario, refrendo tu idea y el conocimiento que tienes... pero me escondo en la Misericordia, la misma que manifestó Jesús por aquel publicano que, a la entrada del templo, se condolía y rogaba: "perdóname, Señor, que soy un pecador".
Creo en el conocimiento, pero lo mejor de mi vida Dios me lo ha enseñado a través de la propia vida; no sé citar versículos al pie de la letra, pero el Espíritu de la Palabra me ha conmovido, me ha tocado en momentos muy especiales y de ahí me agarro ahora. Tal vez aún no tengo la capacidad para proclamar a toda voz como tú lo haces, pero en mí existe la marca de la Presencia que alguna vez reparó en la inutilidad de mis esfuerzos; prefiero ser considerado en la rectitud de la intención y en la confianza de que Él podrá orientar mi camino, a la ilusión vana de mis propias "capacidades".
Estoy totalmente de acuerdo contigo: quien rechaza al Hijo rechaza al Padre que lo envió, pero imagino un Padre Amoroso de brazos abiertos, incluso para el pecador; la Cruz es el signo de la victoria y de la esperanza, incluso para el pecador, como Dimas (¡Y nada más cierto que la Pasión dolorosa de Jesús!). Eso significa, para mí, que hay muchas rutas y en todas ellas aparecerá Jesús en algún momento de la vida, aun en la vida del más pecador entre todos, porque el Padre no dejará de llamar jamás a las ovejas, incluidas aquellas que ahora forman parte de otros rebaños y que, un día, serán parte del único rebaño del Pastor. No hablo de relativismo simplón, es decir, que haga lo que haga llegaré a la recompensa que recibirá quien sí se esforzó toda la vida, sino que al hablar de otros caminos quise decir: gente buena, la gente buena que recorre el camino bueno entre los hermanos, y no necesariamente en el conocimiento de la doctrina cristiana. Por ejemplo está Ghandi, lo dije antes. Él alcanzó la libertad y la independencia humanas para los suyos, su pueblo... pero no era cristiano. Creo que Ghandi recibió la recompensa que el Padre Bueno tiene para los hijos que aman a los prójimos como a ellos mismos y como a Él.
En fin, Luis, gracias por la observación; lo dije ya: esto me enriquece, porque aprendo de tu convicción y eso vale para mí... Aunque difiramos en el método, hablamos de lo mismo.
No debato contigo; comparto contigo.
Gracias por las bendiciones; que nos alcancen a todos.
Emmanuel Félix Lesprón escribió: perfil
09/jun/2009 Agradezco todos los comentarios. La verdad no me esperaba tanta respuesta, y es muy nutritivo leerlos a todos. Ojalá sigan llegando más y más.
Luis Flores escribió:
09/jun/2009 Lorenzo :
Veo que has seguido puntualmente todos los comentarios aquí expuestos y que bueno por ello.
También veo y noto que eres un hombre letrado y también que bueno por ello.
Pero esa filosofía vana derivada de la Doctrina del Hombre (con todo respeto por supuesto) de que el ser “buenos” nos lleva al cielo, difiero totalmente de ella.
El mismo Señor Jesucristo dice en la Escritura en Mateo 19:17 : El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Te dás cuenta?
La salvación es por gracia, no por obras, tal como lo dice la escritura :
Efesios 2: 8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. (unos de los tantos textos que Martín Lutero le enseño a la gente de su tiempo, y pues la historia seguramente ya la conoces, cuando se vendían los lugares en el cielo etc)
Romanos 4:2 “Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.”
Y si eres de los que creen que por obras se gana el cielo, deja te muestro que aún la mejor obra que le presentes a Dios, sabes que opina Dios de ello :
Isaías 64:6 “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias (obras) como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
En fin….
Para concluir con mi comentario, también te comparto que NADIE, absolutamente NADIE, se vá de este mundo sin haber escuchado (y no necesariamente aceptado, por lo de la libertad del hombre a la que nos referimos), acerca del Evangelio de Jesucristo, porque Dios padre no se puede contradecir, después de la muerte hay un juicio, y en ese juicio Dios enjuiciará a los que desecharon a su hijo, esto en el nuevo pacto por supuesto, en el antiguo pacto, los hombres eran salvos por la Ley.
Y te vuelvo a invitar, RINDETE a Cristo !!!
Cristo nos dá un consejo muy valioso y también te lo comparto :
Efesios 4:10-15
El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
PARA QUE YA NO SEAMOS NIÑOS FLUCTUANTES, LLEVADOS POR DOQUIERA DE TODO VIENTO DE DOCTRINA , POR ESTRATAGEMA DE HOMBRES QUE PARA ENGAÑAR EMPLEAN CON ASTUCIA LAS ARTIMAÑAS DEL ERROR.
sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
Saludos …!!!!
Josue Dorantes escribió:
09/jun/2009 Todos somos objeto de una apuesta eterna entre Dios y el Diablo... a ver quien gana más almas, mejor ni se quiebren la cabeza, va a llegar antes el día que nos acabemos la Tierra y sus recursos que la llegada de Él a juzgarnos...
Luis Flores escribió:
09/jun/2009 y para aquellos que tienen muchas dudas como el RAZA y otros más les hago una recomendación:
LEAN LA BIBLIA, YA NO SE ANDEN POR LAS RAMAS..
SALUDOS !!! QUE TENGAN UN EXECLENTE DIA....
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Dijo alguna ocasión Juan Pablo II: Los santos de los últimos tiempos tendrán que ser "más santos", porque más les exigirán tales tiempos. Luego me viene a la mente Saulo de Tarso, luego Pablo, el apóstol de los gentiles: disputó con Pedro acerca de la circuncisión e incluso le reprendió públicamente. Luego de haber sido un perseguidor, fue más allá de los límites de la primera Iglesia y afirmó con energía: el Evangelio es para todos. Pienso en él, orgulloso de ser un romano, de no ser cualquiera... y de estar lleno de la Gracia que salva y que inflama de celo.
Mi amigo Luis Flores: admiro tu celo y afirmo aquí que es digno de ejemplo, de ser seguido, no por el criterio humano que entraña en sí, sino por la verdad con la que hablas y por la verdad que quieres transmitir. Tal celo hace falta entre los hombres de este tiempo, que reclama hombres de Dios, como los Profetas del Antiguo Testamento, como los primeros mártires -ejemplos del más alto sentido de la virilidad que a Dios gusta-, como aquellos que, en medio de la persecusión, irrigaron la tierra con el mensaje de Jesús y con la sangre. Pienso en Juan el Bautista y su grito casi colérico: "¡enderecen sus caminos!"
Mi amigo Luis, y lo digo en verdad, eres digno de ejemplo y estoy seguro que ahí, donde estás, darás testimonio con tus obras como lo haces con tus palabras. Quiera Dios que con tus palabras y con tus obras, al igual que lo hizo Pablo, arrastres al amor de Dios a quienes te rodean. Lo deseo de corazón.
Yo seguiré, por lo pronto, el camino del pobrecillo de Asís, que conocí hace ya veintitantos años, e intentaré atraer la Gracia que sólo Dios concede... y aún me atrevo a decir: que sea la Misericordia y no mis obras la que dé el sentido a la vida que hoy me encuentra aquí.
Un saludo fraternal para ti, Luis Flores.
Carlos Peredo escribió:
09/jun/2009 Emmanuel, yo al igual que tú fui criado en familia católica y desde hace unos años he tenido la oportunidad de tomar algunos cursos, de platicar con algunas personas y de leer varios libros y artículos interesantes acerca de otras religiones buscando de alguna manera un cambio de formas a esta evolución que nos aqueja ahorita, preguntas como ¿a qué vengo a este mundo?, ¿cómo encuentro paz?, ¿por qué todo está mal? son preguntas constantes entre los jóvenes y pienso yo que las religiones siguen cerradas a buscar un cambio, a buscar nuevas opciones que puedan aliviar el espíritu de todos aquellos jóvenes y nuevas generaciones, base de nuestro futuro. Es muy respetable las creencias que uno tenga, pero hay gente que de la espiritualidad cae en el fanatismo, en defender a capa y espada lo que su religión dicta, “su verdad” y en “señalar” a los que no la siguen, olvidándose completamente de la esencia de cualquier religión del mundo, del idioma común de todas: el amor. Dios solo hay uno y nos ha creado a imagen y semejanza suya y la manera de comunicarnos con Él es por medio de la oración y la manera de escucharlo es a través de la meditación, yo creo que estos son conceptos universales, donde cada religión lo puede llamar o hacer de manera diferente, pero el fin, como decía, es el mismo, el vivir con amor. Buscar una respuesta en la Biblia puede ser tan bueno como buscarla en el Corán, conocer un ejemplo de vida de Jesús puede ser tan bueno como conocer uno de Buda, herramientas tenemos muchas, o quién de nosotros puede decir que la madre Teresa de Calcuta fue mejor que Ghandi? Ambos son ejemplos de amor, las religiones son medios por los cuales cada quien puede encontrar a ese Dios y buscar su paz, pero el fin de todos es el mismo. Bueno ese es mi sentir en estos momentos, no significa que todos abandonemos nuestra religión, sino que no nos cerremos a lo que tenemos enfrente, respetemos, compartamos, busquemos, tomemos lo que nos haga ser mejores hijos de Dios como una unidad que somos en un solo Dios. Saludos.
Carlos Peredo escribió:
09/jun/2009 Hace tiempo adquirí el CD 'To Heaven and Beyond' donce viene este mensaje con el significado de los cantos que éste trae, el cual traducí y lo comparto con ustedes, complementando un poco mi mensaje anterior:
Érase una vez, Dios tuvo un sueño y en ese sueño…
El abuelo junta a los niños alrededor del fuego para contarles una historia. Los espíritus del Lobo, el Búfalo, el Águila y el Oso vinieron a escuchar. La voz del abuelo rueda como el viento sobre las grandes planicies americanas, el pasto dulce seco es instrumento de su voz. Él cuenta la historia de cómo los ancestros llegaron desde la profundidad de la tierra.
El Yogui está sentado en meditación. Él experimenta éxtasis y dice “Wah!”. Él realiza que Dios quiso experimentarse a si mismo y entonces creo todo: así “Wah” se volvió “Wahe”. Aún así la creación no quería nada más que ser reunificada con el Creador, entonces Dios le dio a la creación el “Gurú”: aquel que lleva a uno de la oscuridad a la luz de modo que la creación pudiera ser nuevamente el Creador. El yogui dice “Wahe Gurú” y se funde a la Infinidad.
El sol se eleva sobre la Mezquita, luz dorada se refleja del mosaico turquesa. Los fuertes vientos del desierto rodean el templo, sin embargo la gente canta las alabanzas de Allah sin miedo. La voz del Mullah crea ecos sobre la ciudad despertando a la gente a la fundación de la vida: Allah, El Único Dios, El Conocedor de Corazones, El Misericordioso.
Ventanas con vitrales apenas detienen el sonido en la catedral. Seres humanos cantan con voces de ángeles, corazones llenos de gozo, cantando, “Aleluya!”. La piedra de la alta catedral se vuelve cálida con las voces. La gente viene desde muy lejos solamente a escuchar.
El rabino ve a su gente sentada alrededor de la mesa. El pan es partido, la cena del Shabat es comida. Movido por el goce que llena el cuarto, el rabino da gracias y comienza a cantar ‘Shalom’. La gente se une y canta en el acogedor templo a la luz de la vela. El mundo observa desde la ventana, preguntándose cómo tanto gozo puede provenir del corazón de tan pocos.
Durante eras la misma tonada ha sido cantada: “Gopala, Gopala, Devakinandana, Gopala”. Con campanas en sus manos, la gente despierta a Krishna cada mañana. La estatua revive en sus visiones, danza y toca la flauta. Sobrecogidos con amor ellos cantan, danzan y dejan que sus lágrimas caigan sobre el suelo del templo.
Los secretos del universo hacen eco a través del alto valle tibetano. Los monjes en túnicas rojas carmesí producen el sonido del mantra sagrado que llena la vastedad, “Om Mani Padme Hum”. Lámparas de mantequilla fulguran gentilmente con la respiración de las voces que cantan, cantan y cantan… trayendo paz al planeta ahora y siempre.
La joven niña inclina su cabeza en la entrada del Templo Dorado donde millones de peregrinos han caminado. Su alma corre hacia el centro del templo donde las Alabanzas de Dios son cantadas en “Ragas” encantadoras. El sonido penetra su ser, susurrando el mantra sagrado “Sa Ta Na Ma”. Desde ese momento en adelante, se vuelve el latido de su corazón y ella se llena de gozo al ser sanada desde su interior. Con el devenir de una vida, la pequeña niña se vuelve una vieja mujer. Ella mece a sus nietos y les dice con todo su amor que Dios está en Cada Corazón.
… Y con ello, Dios despertó de uno de sus mejores sueños y sonrió.
Saludos.
MIke escribió:
09/jun/2009 Dios?
Pleno siglo XXI y todavía creyendo en mitología?
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Gracias a Dios Mike, gracias a Dios.
Por otra parte, has de saber: la palabra "mito" no quiere decir "fantasía", sino que, al no poseer evidencia histórica contundente como para aplicar el método científico, es la verdad que "se hunde en la creencia de la cierto". Por ejemplo en la Biblia está el "mito del diluvio universal", ¿fue verdad en el contexto histórico del pueblo de Israel? No hay evidencia histórica de ello, pero si vas al "Gilgamesh" de la cultura sumeria encontrarás el relato que, probablemente, fue importado al judaísmo para apoyar la creencia en una verdad: la renovación a través de la Justicia de Dios, que era la enseñanza particular en el tiempo de la escritura del Pentateuco. Por eso es que "mito", en su acepción original, no es "mentira", sino una manera de remitirse a la verdad.
Te recomiendo la lectura de los últimos escritos de Carl Sagan o cualquiera de los referentes a la "mística" cuántica de científicos como Alberto Einstein... Vaya, si Einstein era un burro, entonces cualquiera estamos equivocados. Puedes, por último, echarle un ojo a lo que sobre Dios dice Stephen Hawkins. Si ellos son unos "mitoteros, pues entonces un pobre ignorante como yo, ¡cómo no lo voy a ser!
Saludos Mike...
Emmanuel Félix Lesprón escribió: perfil
09/jun/2009 Lo de Josue Dorantes me parece algo cerrado de mente... sin embargo lo respeto. Mike, por su parte dice que todo es parte de la mitología... Afortunadamente no lo creo. Sé que no hay pruebas fidedignas de lo que hay después de la muerte, sin embargo no puedo ver el aire y por ello no significa que éste no exista... Existe alguien o algo superior y gracias a él/ella/ellos/ellas es que coexistimos aquí inmersos en una "realidad" a la que a diario le buscamos un por qué o un cuándo o un cómo nada más para sentirnos más tranquilos. Bueno, no existe un motivo para todo, de eso estoy seguro...
RAZA escribió:
09/jun/2009 Saludos estimado Lorenzo Simental, espero tener la oportunidad de conseguir el escrito que mencionas…, y sí amigo Luis porque leo la biblia, tal vez no con la profundidad que demuestras pero con mi interpretación y claro las opiniones de muchos más que me ayudan a enriquecer y sacar mi propias conclusiones no las interpretaciones de otros que a fuerza quieren inducírnoslas como las reales y únicas “verdades”.
Cuando tocan y me dicen vengo a hablar de la palabra de Dios nada importa lo que uno conozca pues la primera arrogancia es tratarlo a uno de ignorante, en ningún momento esperan una respuesta de parte tuya y el diálogo se vuelve monologo. Y por dios, un mocoso de 10 años, que barbaridad déjenlo ser eso… primero niño antes de consejero o predicador…
Pero como las cuestiones religiosas son tan añejas y profundas mejor como dijo Bora: Yo respeto…
Saludos.
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 Saludos RAZA...!
Sí, ojalá que un día te asomes; es un libro fácil de conseguir porque es muy conocido. La verdad que lo recomiendo, porque nos acerca al pensamiento de Juan Pablo II desde un aspecto que poco le conocimos tal vez: hablando de cerca y a partir de su propia opinión y de su conocimiento. Hay que recordar que él pidió perdón por los errores de la Iglesia Católica y eso ya es digno de anotarse. Ojalá que un día.
Es verdad lo que dices: en ocasiones el mensaje de quien lo predica de puerta en puerta se convierte en ataque, y ése no es el chiste. Su mérito tienen porque no cualquiera se anima a hacer lo mismo que ellos; como dijo Jesús: ya tienen su recompensa.
Recuerdo a una mística, María Baltorta -es en serio-. Ella decía: sereos colmados en la medida de nuestras posibilidades, que cada cual tiene las suyas. En la Palabra dice que a unos se dará "como a niños de pecho" y a otros en la medida de su capacidad... que, ¡obvio!, tendrá que ir en constante crecimiento.
Saludos para ti, mi Amigo RAZA, que compartes los rasgos del padre de la tolerancia, el buen Bora: yo respeta...
Francisco escribió:
09/jun/2009 Yo creo que si Dios quisiera que siguieramos sus pasos al pie de la letra, no hubiera creado humanos imperfectos, si no una especie de robots, capaces de cumplir todas las ordenes sin nunca cansarse.
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 ¡Cierto Francisco, cierto!
Saludos.
Lorenzo Simental escribió: perfil
09/jun/2009 Carlos Peredo:
Pienso en lo que escribiste, y en ello no encuentro adecuado el habitual "estoy de acuerdo contigo", porque tus palabras van más allá de la búsqueda de acuerdos y adhesiones. Pienso, más bien, es verdad lo que escribes, porque la verdad no busca asentimiento; es la verdad y nada más. ¿Cómo saber que es "verdad"? No sé, a veces algo dentro de ti se mueve y te pone en una sintonía armoniosa y, cuando eso sucede, a veces el silencio dice más que las palabras.
La obra de Ghandi, sí, fue tan grande como la de Teresa de Calcuta y ambas se enraizaron en la misma tierra: el amor al prójimo predicado por Jesús; el amor "hasta que duela" que sólo se da, porque así es la naturaleza del amor: comunicante, como lo es el Amor en el corazón de Dios. No voy más allá en esto.
Acerca del relato que nos compartes pienso: Dios también sonríe, y se goza igual en unos y en otros de aquellos que lo buscan, sea cual sea el nombre de su credo y las parecencias de su fe. Lo dijo Jesús: "en el reino de mi Padre hay muchas moradas" y, tal vez, para aquellos que lo buscan en Espíritu y Verdad hay una preparada desde la eternidad... sea cual sea la manera de invocarlo, porque el Espíritu es libre y nadie lo puede atrapar: Él se mueve por donde quiere y va adonde quiere. Dios tiene que sonreír ante sus hijos pequeñitos y sus pequeñitas maneras de buscarle y, más aún, de intentar agradarlo. Gracias, de verdad, por compartir.
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Quiero agregar un fragmento de un escrito que me movió cuando lo leí por primera vez, y que aún tiene la gracia de hacerlo. Es un poquito largo, a pesar de ser sólo un pedazo, pero igual lo pondré. Ojalá que mueva algo...
Son las cinco y diez. Dentro de dos minutos seré cristiano.
* * *
Ateo tranquilo, nada sé evidentemente cuando, cansado de esperar el fin de las incomprensibles devociones que retienen a mi compañero algo más de lo que había previsto, empujo a mi vez la puertecita de hierro para examinar más de cerca, como dibujante, o como mirón, el edificio en el que estoy tentado de decir que se eterniza (de hecho, le habría esperado, todo lo más, tres o cuatro minutos).
Lo que se podía ver de la capilla por encima del portal no era para entusiasmarse. Nada gana –si hablo mal de su colmena, perdónenme las hermanitas cuyo hermanito voy a ser– con verse desde su pie. Es, en el fondo de un patinillo, uno de esos edificios de un gótico preparado a la inglesa, construidos a finales del XIX por arquitectos decididos a poner orden en el estilo ojival, y que le han quitado así la vida y el movimiento. No escribo esto por el placer dudoso de criticar un arte a cuya reputación nada hay que añadir, sino para que esté claro que la emoción artística no tuvo parte alguna en lo que va a seguir. El interior no es más estimulante que el exterior. Es el casco vulgar de una nave de piedra cuyas líneas, de un gris sombrío, se detienen y reparten antes de tener la oportunidad de realizar el hallazgo cisterciense de lo austero y lo bello. La nave está claramente dividida en tres partes. La primera, cerca de la entrada, está reservada para los fieles, que rezan en la penumbra. Vidrieras, debilitadas por la masa de la obra circundante, calcan un poco de luz sobre algunas estatuas y un altar lateral adornado con ramilletes.
La segunda está parte está ocupada por la religiosas, con las cabezas cubiertas por un velo negro, que forman ordenadas filas de pájaros replegados en sus travesaños de madera barnizada. Más tarde me enteraré de que son hermanas de la «Asociación Reparadora», congregación fundada después de la guerra de 1870 como piadosa réplica a ciertos excesos de la Comuna. Relativamente poco numerosas –más adelante se verá que el detalle tiene su importancia–, pertenecen a una de esas ordenes contemplativas que han escogido la prisión para hacernos libres, la oscuridad para que tengamos la luz, y que la moral materialista, la mía aún durante un minuto, o dos, pretende que para nada sirven. Dicen una especie de plegaria a dos voces que se responde a sí misma de una orilla a otra de la nave para resolverse a intervalos regulares en la exclamación: gloria patri et filio, et spiritui sancto, antes de proseguir el chorro alternado de su navegación apacible. No sé que se trata de salmos, no sé que estamos en maitines, y que estoy acunado por el leve balanceo de las horas canónicas.
El fondo de la capilla está vivamente iluminado. Sobre el altar mayor revestido de blanco, un gran aparato de plantas, candelabros y adornos, está dominado por una gran cruz de metal labrado que lleva en su centro un disco de un blanco mate. Otros tres discos del mismo tamaño, pero de un matiz imperceptiblemente diferente, están fijos en las extremidades de la cruz. Ya he entrado en iglesias, por amor al arte, pero nunca he visto una custodia habitada, ni creo que una hostia, e ignoro que estoy ante el Santísimo Sacramento, hacia el cual se elevan dos filas de cirios encendidos. La presencia de los discos suplementarios y las complicaciones doradas de la decoración, me hacen aún más difícil la identificación de ese sol lejano.
Se me escapa el significado de todo eso y con más facilidad, ya que no lo persigo. En pie cerca de la puerta busco con la vista a mi amigo y no consigo reconocerlo entre las formas arrodilladas que me preceden. Mi mirada pasa de la sombra a la luz, vuelve a la concurrencia sin traer ningún pensamiento, va de los fieles a las religiosas inmóviles, de las religiosas al altar: luego, ignoro por qué, se fija en el segundo cirio que arde a la izquierda de la cruz. No el primero, ni el tercero, el segundo. Entonces se desencadena bruscamente, la serie de prodigios cuya inexorable violencia va a desmantelar en un instante el ser absurdo que soy y va a traer al mundo, deslumbrado, el niño que jamás he sido.
Antes que nada, me son sugeridas estas palabras: vida espiritual.
No me son dichas, no las formo yo mismo, las escucho como si fuesen pronunciadas cerca de mi, en voz baja, por una persona que vería lo que yo no veo aún.
La última sílaba de este preludio murmurado, alcanza apenas en mí la orilla de lo consciente que comienza una avalancha al revés. No digo que el cielo se abre; no se abre, se eleva, se alza de pronto, fulguración silenciosa, de esta insospechada capilla en la que se encontraba misteriosamente incluido. ¿Cómo describirlo con estas palabras huidizas, que me niegan sus servicios y amenazan con interceptar mis pensamientos para depositarlos en el almacén de las quimeras? El pintor a quien fuera dado entrever colores desconocidos, ¿con que los pintaría? Es un cristal indestructible, de una transparencia infinita, de una luminosidad casi insostenible (un grado más me aniquilaría) y más bien azul; un mundo, un mundo distinto de un resplandor y de una densidad que despiden al nuestro a las sombras frágiles de los sueños incompletos. El es la realidad, él es la verdad, la veo desde la ribera oscura donde aún estoy retenido. Hay un orden en el universo, y en su vértice, más allá de este velo de bruma resplandeciente, la evidencia de Dios; la evidencia hecha presencia y la evidencia hecha persona de Aquel mismo a quien yo habría negado un momento antes, a quien los cristianos llaman Padre nuestro, y del que me doy cuenta que es dulce; con una dulzura semejante a ninguna otra, que no es la cualidad pasiva que se designa a veces con ese nombre, sino una dulzura activa que quiebra, que excede a toda violencia, capaz de hacer que estalle la piedra más dura y, más duro que la piedra, el corazón humano.
Su irrupción desplegada, plenaria, se acompaña de una alegría que no es sino la exultación del salvado, la alegría del náufrago recogido a tiempo; con la diferencia, sin embargo, de que es en el momento en que soy izado hacia la salvación cuando tomo conciencia del lodo en que, sin saberlo, estaba hundido, y me pregunto, al verme aún con medio cuerpo atrapado por él, cómo he podido vivir allí, respirar allí.
Al mismo tiempo me ha sido dada una nueva familia, que es la Iglesia, que tiene a su cargo conducirme a donde haga falta que vaya; bien entendido que, a pesar de las apariencias, me queda alguna distancia que franquear y que no podría ser abolida más que por la inversión de la gravedad.
Todas estas sensaciones que me esfuerzo por traducir al lenguaje inadecuado de las ideas y de las imágenes son simultáneas, comprendidas unas en otras, y pasados los años no habré agotado el contenido. Todo está dominado por la presencia, más allá y a través de una inmensa asamblea, de Aquel cuyo nombre jamás podría escribir sin que me viniese el temor de herir su ternura, ante Quien tengo la dicha de ser un niño perdonado, que se despierta para saber que todo es regalo.
El sitio es: http://www.terra.es/personal/javierou/contemplatio.htm.
Saludos a todos.
David escribió:
09/jun/2009 Leyendo lo escrito aqui la verdad veo algunas incoherencias, por lo cual no estoy tan seguro de que haya sucedido lo que se escribio en el blog, simplemente, quienes distibuimos la revista Atalaya no estamos de acuerdo en la creencia de que nos vayamos a ir al infierno o al cielo.... no hay ninguna parte en la biblia en la cual mencione que al morir te vas a ir a infierno a sufrir.
En cuanto al arrepentimiento ese solo se muestra con Obras, digo si toda mi vida mate gente y cuando a mi me den un balazo y hasta entonces "digo" que me arrepiento de ningun valor es, ese arrepentimiento debio mostrarse con obras, y no, no se ira esa persona a ningun infierno a sufrir, simplemente morira y dependera de Dios el darle la oportunidad de vivir nuevamente, no podemos juzgar nosotros mismos, aunque podemos dar nuestra opinion PERSONAL de el proceder que toma cada persona...
Saludos
Emmanuel Félix Lesprón escribió: perfil
09/jun/2009 Hola David... Agradezco tu comentario. Lo triste de las cosas es que así pasó. La próxima subo un audio o grabo a tu gente para que veas las cosas que dicen acá en Durango. Qué bueno que tú llevas la religión como debe ser... lástima que no todos son así
Luis Flores escribió:
09/jun/2009 A Emmanuel :
Vaya, Vaya.
Si que há causado polémica tu tema.
Solo quiero compartir si me lo permiten, un texto Bíblico para una mejor ilustración de mi siguiente comentario:
En una ocasión, El Señor Jesucristo fue invitado a una Boda, y allí Él hizo su primer milagro, convirtió el agua en vino, y un vino de excelencia !! (como todo lo que Él hace, por supuesto), esto debido a que el vino que tenían, pues ya se había agotado.
Al darse cuenta el maestresala (criado que reparte los manjares y bebidas) de que ya había más vino, lo probó y sin saber el de donde provenía ese vino, le hizo al novio el siguiente comentario :
“Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora.”
Es decir….
Cuando el Hombre ya está embriagado, con vino que el creé que es buen vino (y digo creé porque vemos que al final el verdadero buen vino, apenas se iba a servir ehh!!), entonces le sirven cualquier vino, un vino corriente al fin y al cabo ya ni cuenta se dá, por el estado en el que se encuentra. Ok?
Bien..
de la misma manera, tristemente, así há estado la humanidad.
Embriagada totalmente, mareada, inhibida, tambaleante, con la mirada perdída, incoherente etc., etc., etc.
Porque ?, porque le han dado un supuesto “buen vino”, y yá embriagada, la quieren conformar con baratijas, con lo que “salga”, con lo que se tenga a la mano , con lo corriente, con lo INFERIOR: espiritismo, esoterismo, astrología, estoicismo, gnosticismo, relativismo, ocultismo, hechicería, santería, vudú, naturalismo, sincretismo, panteísmo, cienciología, hedonismo, materialismo, monismo, budismo, taoísmo, integracionismo. Y los conforman también con los INFERIORES : Buda, Mahoma, Dalay Lama, Hare Krishná , Maharaj Ji, Confucio, Sócrates, Ghandi, Carlos taze Rusell, José Smith, Rosacruces, Francmasonería, Illuminatis, Bohemian Grove, Skulls and Bones,……..Uff!!! ( y las que se me olvidan en este momento). En pocas palabras, con tanta mugrada que hoy en dia le ofrecen a la humanidad.
Moraleja:
No te conformes con lo que TODO HOMBRE te ofrece, un supuesto “buen vino” (entiéndase ideologías, sabiduría, consejería, etc., etc., etc. ) , porque el único que lo tiene y lo hace, se llama Jesucristo, el Hijo de Dios, solo acércate a Él y tómalo, es para el que lo quiera, y es de Excelente calidad!!.
Hasta la Vista ¡!! Que tengan buen dia.
Lorenzo Simental escribió:
09/jun/2009 ¡Por fin entendí!
Mi amigo Luis Flores, creo qu ya entendí el meollo de este asunto; lo has aclarado y creo que no hay base para debate ni polímica ninguna, no al menos contigo. Te voy a explicar mi punto de vista.
Todos los que aquí hemos reconocido a personas como Ghandi, Teresa de Calcuta, Juan Pablo II, Confusio, Sócrates y todos... bueno, no todos, porque entre los que nombras hay sectas y personajes con propósitos eminentemente anticristianos, pero de todos los demás hemos querido sólo hacer una cosa: reconocer las obras buenas de hombres -y mujeres- buenos, a secas; no nos hemos referido a ellos equiparándolos a Jesús ni nos hemos atrevido a ponerlos al mismo nivel; lo que hemos hecho es hablar del bien que dejaron tras de sí. Para que quede claro: una cosa es Jesús y su Enseñanza y otra todos los hombres y mujeres que han actuado conforme al mandato evangélico del que es Bueno: haz el bien, haz el bien a los prójimos.
Si aquí hemos resaltado el papel de hombres y mujeres de carne y hueso, es porque hemos querido reparar en las buenas obras. Hacerlo no implica ningún tipo de culto ni la traspolación hasta llevarlos a la categoría de lo divino; eso no hemos hecho. Entonces, ¿por qué desestimar la obra buena de quien la realiza?, ¿sólo porque no es Jesús? Ya lo dije, el Maestro, el Hijo de Dios encarnado, muerto en la cruz y resucitado, en Dios; los demás son sólo hombres, pero realizaron actos notablemente buenos y dignos de imitación. Por eso me atrevo a decir: algunos de ellos, como Ghandi, realizaron actos cristianos, en el más amplio sentido de la palabra: hicieron el bien, y eso es necesario reconocerlo. Si hacemos tal recononimiento no es porque despreciemos la Gran Obra de Jesús, y prefiramos el vino de mala calidad, sino porque, solamente, reconocemos las obras buenas.
Si analizamos las ideologías de las personas buenas que ha habido a lo largo de la historia -y reafirmo, personas buenas- en todas encontraremos en mismo germen del mandamiento evangélico: haz el bien.
Por ello reafirmo, en mi caso: creo en Jesús, creo que Jesús -la segunda persona de la Trinidad- se encarnó, que padeció y fue sepultado y tres días después venció a la cruz... pero también creo en las obras de Teresa de Calcuta y en las de Ghandi. Jesús lo dijo: por sus frutos los conoceréis... frutos, no palabras, si nos quedamos en la teoría fundamental del dogma religioso nos perderemos en la inoperancia de la religión, porque toda buena religión es dinámica, es decir, "mueve hacia Dios"; si la religión es sólo el debate de las ideas entonces la religión no lleva a nada, porque, lo sabes tú, son las obras las que dan sentido a la fe.
Por eso, mi amigo Luis, no creo que haya sustancia para el debate, porque todos... bueno, menos mi amigo Mike que anda en la arcaica modernidad, pero todos los demás creemos en Jesús, pero reconocemos también las buenas obras que hicieron en favor de los hijos de Dios: Jesús tiene el espacio primordial; los demás, el reconocimiento de lo que hicieron bien.
No es bueno generalizar, no es lo mismo Ghandi que José Smith, lo sabemos; ni es lo mismo la Iglesia Ortodoxa Griega o la Católica o la Cristiana o la... que la masonería o los Illuminatis; no hay que revolver lo que no se puede conciliar, porque entonces tal mezcolanza nos va a perder. Basta el sentido común para entender.
En Teología Dogmática se entiende: Dios, la Causa Fundamental, actúa en el mundo de la inmanencia a través de las causas segundas; traducido: Dios, el Supremo Creador, permite que los hombres hagan su juego al modo humano.
Mi amigo, si fuera fiel y me apegara a lo dicho por ti, no debería reconocer siquiera tu ardor y tu convicción, que ya reconocí y sigo reconociendo, porque entonces alguien podría interpretar: estás robándole a Jesús su jerarquía; no, sólo te reconozco la buena obra que haces.
Estamos en lo mismo: la primacía es de Jesús; los demás, son sólo personas que actuaron conforme al Evangelio: hicieron el bien en esta tierra, en favor de los hijos de Dios.
No hay punto para el debate.
Mi amigo Luis, buen día para ti y para todos.
Lorenzo Simental escribió: perfil
09/jun/2009 De paso:
No hay que revolver todo en el mismo costal. En el costal del "vino malo" revolviste doctrinas filosóficas (¿sabías que Jesús, en cierta manera, fue un estoico?)con otras cosas muy feas y algunas más que tal vez sólo es cosa de conocer para entender; además, el sincretismo no entra ahí, su único pecado es que termina en "ismo", pero se trata de otra cosa: Tú mismo practicas el sincretismo. Chécalo.
Un saludo con todo respeto.
Y, ahora sí, adiós.
Jorge Enrique Fernández Vázquez escribió: perfil
09/jun/2009 Emmanuel, todos somos hijos de Dios, y todos te incluye, Aleluya!
juan antonio n. escribió:
09/jun/2009 joven emmanuel.
solo investiga ya que veo que tienes la duda , ya existe mucha informacion en internert, esta religion o cualquier otra no estaban contepladas por los habitantes que existian en mexico antes de la llegada de los españoles, por que ellos ya tenian la suya, y deacuerdo a las investigaciones cientifacamente probadas en la legua maya , porponerte un ej.y sus codices nunca se hala de dios como lo plantean las religiones actuales, y sucedio muchos años antes de que se conociera la tablas o pergaminos con que se fabrico la biblia, aparete estos libros y libos que algun grupo de escritores muy listos los han iddo ordenando deacuerdo a cada religion, para que la gente les crea en cada epoca de la humanidad
esto mismo que narran en esta serie de libros (o biblias, coran,etc.)
ya paso lo mismo en otas epocas miles de años atras, y siempre es lo mismodesde los ejipcios, lo mismo.
para que no te tomes el trabajo de pensar , analizar por ti mismo y mucho menos investigar lo que grupos de gente quiere que pienses y te protrejan de algo que te puede pasar, que es copletamente falto de sustento real y demostrable, asi que por favor si tienes ganas de conocer a que tipo de personajes les cres, investiga la religion catolica desde que comenzo las aberraciones que a hecho desde que empezo y hasta la fecha ,tu veras si es ono real o cierra tu mente y creeles(por fe ciega).
este es un empiezo con la catolica si investigas otras ,que hay en mexico, mas vas a comprobar que hasta en negocio se convirten.
asi pues para tu duda hay mucho material de investigacion real y seria
saludos
Monaguillo escribió:
09/jun/2009 Aleluya, aleluya, aleluya!
Esto parece clase de teología.
La religión es:
teoría, conceptos filosóficos, significados, traducciones, dogmas, etc.
Acción, amigos, basta de sermones.
T
odo se resume en "ama a tu prójimo como a ti mismo(punto)". Esto si es parte de cualquier religión.
LAURA C. REYES escribió:
09/jun/2009 HOMBRES NECIOS...
QUE ROLLEROS SON, LA UNICA VERDAD LA TENEMOS CADA UNO EN NUESTRA CABEZA Y EN NUESTRO CORAZON, EN BASE A NUESTRAS COSTUMBRES, TRADICIONES Y MODO DE VIDA. LA HUMANIDAD ES DE POR SÌ COMPLICADA. SEA CUAL SEA NUESTRA CREENCIA, LO UNICO CIERTO ES QUE SOMOS HERMANOS Y DEBEMOS RESPETARNOS, CUIDARNOS Y CUIDAR DE NUESTRO MUNDO.
Carlos escribió: perfil
09/jun/2009 Esto es lo que pasa cuando se habla de Religion, por eso NUNCA hay que disctir de Religion, Deportes y Politica.
Ya en serio, coincido contigo Emmanuel, me ha pasado algo muy parecido normalmente los Domingos que es cuando llegan al mayoreo esas señoras y señores a entregar folletos, pienso que quizas ellos no se joden toda la semana como uno que espera el Domimgo para estar con la familia, probablemente no tengan vida social o no sepan lo que es amanecer crudo un Domingo y que tu hija te despierte a las 7am jajaja.
Coincido con Juan Hernandez, hay que respetar las creencias, costumbres y actividades de los demás, sí eso pensaramos todos tendriamos menos problemas.
Saludos
Agnès J. escribió:
31/jul/2009 Hola, yo creo que el problema es que, en verdad, no se sigue, o no se ha querido hacer seguir lo que Jesús decia. Es bien sabido (o lo sabe quien se ha informado) que la biblia la HIZO la iglesia catolica para hacer ver a esa sociedad como tenia que portarse. Una biblia que fué seleccionada, una biblia que en algunas partes se contradice, una biblia que contiene muchas historias pero no tanto la historia de Jesus y sus palabras. Porqué la iglesia no quiere reconocer Evangelios como el de Tomas, el cual, por muchos es el que recoge mejor las palabras de Jesús? Porque continuar creiendo en historias de diluvios universales que, mira por donde, solo se salvo una familia y una pareja de cada animal, o con Adan y Eva..la mujer siempre la pecadora...Quien cree en eso es como si me dijera que cree en Caperuzita roja o Cienicientas...Tiene la mente cerrada, pues es evidente que eso no ha podido suceder.
En cambio, si no nos cerráramos tanto a una religión, si no nos cerráramos a seguir solo un libro que, en realidad no escribió ni Diós ni Jesus,entonces podriamos realmente aprender y sentir lo que sencillamente decia Jesus. Que nos amaramos, que el reino de dios esta en TODOS nosotros. Esto es basico. Tengo 22 años, y siempre he sentido fascinación por lo que somos, donde venimos y que es lo que realmente se debe entender de la biblia. Vengo de familia cristiana catolica pero poco practicantes, aun asi, sabemos y creemos en Dios. Hace 2 años empecé a interesarme por otras religiones, pues que curioso que haya tantas opiniones..Creo que lo que tenemos que hacer es escucharnos, y aprender el uno del otro, pues nos daremos cuenta de que todos hablamos del mismo. Hinduismo, Catolicismo, Islamismo, Budismo..I veremos como el reino de Dios ya esta aqui, en cada uno..Somos hijos de Diós, hermanos con JEsus, pues en cada uno de nosotros hay una parte de ellos. Yo soy yo, pero tambien soy tu, soy mi vecino, soy mi madre, mi padre y Diós.
Agnes J. escribió:
31/jul/2009 "Diós ha creado diferentes religiones para satisfacer diferentes aspiraciones, tiempos y países. Cada una de las religiones es un camino, pero ninguno es, en absoluto, Dios mismo. En realidad, uno puede llegar a Dios si sigue cualquiera de los caminos con total devoción.
La misma y única materia, el agua, tiene distintos nombres para los distintos pueblos, uno la llama agua, otro eau, un tercero aqua y otro pani, de la misma forma que el Imperecedero-Inteligente-Dichoso es invocado por unos como Dios, por otros como Alá, por otros, Jehová, y aun por otros, Brahman.
Tan diversos son los medios para acercarse a Dios, y cada religión del mundo muestra uno de esos caminos.
Haz una reverencia y venera donde otros se arrodillan, porque donde tantos han pagado tributo de veneración, el buen Señor debe manifestarse dado que es todo misericordia.
El Salvador es el mensajero de Dios. A cualquier parte del mundo donde la religión decaiga Dios envía a un Salvador. Es el mismo y único Salvador que, habiéndose sumergido en el océano de la vida, surge en un lugar y es conocido como Krishna y, volviendose a sumergir, sale en otro lugar y es conocido como Cristo.
Los pueblos dividen sus territorios por medio de fronteras, pero nadie puede dividir el vasto cielo que tenemos por encima. El cielo indivisible lo rodea todo y lo incluye todo. Yla gente que lo ignora dice:"Mi religión es la única, mi religión es la mejor". Pero cuando un corazón es iluminado por el verdadero conocimiento, sabe que por encima de todas estas guerras de sectas y sectarios preside el ser indivisible, eterno, conocedor de todas las dichas" Palabras de Ramakrishna-Hinduismo

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